Marcos Betanzos* @MBetanzos
De acuerdo a diversas declaraciones del secretario técnico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), César Moheno, la intervención reciente a la escultura de Carlos IV en el Centro Histórico de la Ciudad de México, conocida comúnmente como “El Caballito”, podría haberla lesionado de forma irreversible ante la ignorancia y falta de prevención en el debido proceso de restauración (mantenimiento) realizado por parte de un equipo de trabajadores del Fideicomiso del Centro Histórico del Gobierno del Distrito Federal (FCH).
De acuerdo a diversas declaraciones del secretario técnico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), César Moheno, la intervención reciente a la escultura de Carlos IV en el Centro Histórico de la Ciudad de México, conocida comúnmente como “El Caballito”, podría haberla lesionado de forma irreversible ante la ignorancia y falta de prevención en el debido proceso de restauración (mantenimiento) realizado por parte de un equipo de trabajadores del Fideicomiso del Centro Histórico del Gobierno del Distrito Federal (FCH).
Ante la acusación, el FCH y su titular Inti Muñoz han negado (sin esperar veredicto y estudios del INAH correspondientes) que se trate de un daño de tal magnitud. Dicen, que más bien se trata de un procedimiento alterno, una especie de método que ya ha abierto el debate sobre la mejor forma de efectuar el mantenimiento a la pieza (?), discusión que parece haber llegado a Europa, en ciudades tan importantes como Venecia, Roma o Madrid. No dicen si para descartala por lo peligroso que resulta para cumplir el objetivo de conservar en buen estado el patrimonio cultural de México o porque demuestra que los métodos antes aplicados son ya obsoletos. Esperaremos explicaciones.
La comunicación institucional parece indicar que al final
lo que recibirá sentencia será la anticipada reacción e inicio de los trabajos
sin una licencia correspondiente emitida por el INAH, errores en los que
incurrió el despacho Marina, Restauración
de Monumentos y su titular Javier Marina, quizá sólo eso aunque por el
momento especialistas del INAH han comenzado a dar luz a diversos “problemas de
método” que involucran hasta el sistema de andamiaje empleado. La obra desde el
pasado viernes se encuentra suspendida y en peritaje.
Caballito en la Plaza de la Constitución
Sorprende además de la posible magnitud del error, ese
titubeante e ineficaz sistema de comunicación en el cual parece que las
dependencias que poseen alguna autoridad en el tema no pueden estar vinculadas
de forma conjunta. Sorprende también que a pesar de todo se reitere que esta
encomienda no es para nada discrecional. Según Inti Muñoz, no fue una decisión
discrecional de un organismo intervenir este monumento, sino que fue decidido a
través de un cuerpo colegiado e interinstitucional; tampoco estaba en manos de
improvisados: “el equipo de restauradores invitados han tenido experiencia
previa la cual había sido exitosa y satisfactoria, además de aprobada en sus
procedimientos y técnicas por el INAH, como sucedió en esculturas públicas en
la ciudad, como las de la Alameda Central.” Afirmó.
El resultado del peritaje se espera y por lo mismo
también se debe exigir que se indique quiénes o quién conforma ese “cuerpo
colegiado e interinstitucional”. Si el titular FCH sostiene su dicho dentro de
ese argumento, entonces también será necesario dar a conocer primero y,
comprender después qué responsabilidades tienen quienes opinan o dictaminan qué
hacer y con quién hacer este tipo de obras. De otro modo, su papel parece mucho
más factible de posicionar en el campo de la opacidad y la transferencia de
favores que en el campo de la guardia y procuración de buenos métodos que
arrojen resultados positivos dentro de un marco de legalidad y transparencia.
Caballito (daños)
El monumento ya ha dado varios trotes en la ciudad y
varios dolores de cabeza a gobernantes, aquí está uno más que surgió porque
alguien o algunos determinaron que era oportuno intervenirla por los daños que
presentaba por “el impacto de la vida urbana”, cualquier cosa que eso
signifique una vez más y ahora en el ámbito de la restauración nos enfrentamos
a la triste historia de no haber seguido el debido proceso.
Estado Actual Detalle (foto de Erik Flores)
*Marcos Betanzos, es arquitecto, fotógrafo y escritor
independiente. Becario del Sistema Nacional de Jóvenes Creadores FONCA 2012-2013
en la disciplina de Diseño Arquitectónico.
Fotografías: cortesía de Marcos Betanzos
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